Los perros están expuestos diariamente a diferentes factores que pueden afectar su bienestar, pero durante Halloween estos riesgos pueden aumentar. El uso de disfraces inadecuados puede generar irritaciones o molestias en su piel y pelaje. A esto se suma la exposición a alimentos que, aunque son habituales en nuestra alimentación, pueden resultar perjudiciales para ellos.
Es importante tener presente que los perros tienen necesidades y organismos diferentes a los nuestros. Por eso, durante las celebraciones, los cambios de rutina y el acceso a alimentos poco habituales pueden ocasionar problemas digestivos y afectar su salud.
Para prevenir estos incidentes, los cuidadores deben estar atentos a lo que consumen sus mascotas, evitar que ingieran alimentos que encuentren en el suelo y, especialmente, impedir que coman chocolate. También es importante orientar a los niños para que no compartan dulces con los peludos. Algunos alimentos pueden causar intoxicaciones graves y consecuencias irreversibles para su salud.
Disfrutar de Halloween también significa proteger a quienes hacen parte de nuestra familia, incluidas nuestras mascotas.




